Una nueva Academia de Enseñanza abre sus puertas en Córdoba. Seguramente esta frase no signifique nada para ti y ni siquiera capte tu atención mínimamente como para dedicar unos segundos a seguir leyendo…
Antes de nada, me gustaría presentarme. Mi nombre es Álvaro, y soy Ingeniero Técnico Industrial en la especialidad de Electrónica Industrial. Desde que tengo uso de razón estoy con una tiza o un rotulador de pizarra en la mano, explicando Matemáticas, Lengua, Física…Podemos decir que encontré mi verdadera vocación desde bien temprano.
Realicé mis estudios de Ingeniería en Córdoba, pero lo que a mi realmente me llenaba era pasar tiempo con mis alumnos en clases particulares y enseñarles todos aquellos trucos para superar las materias que con el tiempo y la experiencia he ido adquiriendo. Así, tras más de 15 años como profesor particular y otros tantos años más trabajando en otras academias, por fin puedo abrir mi propio centro de Enseñanza que espero sea tan enriquecedor para mis alumnos como para mí mismo.
Academias hay muchas y dedicarse a la enseñanza es puramente vocacional. Humildemente creo que la forma de impartir una clase es fundamental para el éxito de un profesor, que no es otro que transmitir su mensaje de la forma más clara y precisa. Puedes estar una hora intentando hacer comprender a un alumno un concepto, pero bastan sólo cinco minutos para que lo olvide si la idea principal no queda bien definida. Esa es una de las lecciones que tras años y años en la profesión he aprendido. El mensaje sin trasfondo, no sirve para nada y desgraciadamente en la mayoría de Escuelas, Colegios e Institutos esto no llega a lograrse.
Quisiera compartir mi sueño de poder aportar mi apoyo y ayuda a la sociedad ofreciendo mi humilde capacidad y conocimiento a aquellos que conformarán algún día nuestro futuro. Soy consciente del porcentaje de fracaso escolar existente y los consecuentes problemas de autoestima que esto genera. Quisiera dar conciencia de que todos somos capaces de lograr nuestras metas, encontrando el camino correcto, de que existe un futuro para todos. Esa es mi principal motivación y lo que me mueve a iniciar este proyecto.